Las infecciones respiratorias agudas (IRA) son padecimientos infecciosos de las vías respiratorias con evolución menor a 15 días y en ocasiones se convierten en neumonía. Las infecciones respiratorias agudas constituyen un importante problema de salud pública, pues resultan con la morbilidad más alta en el mundo.
La neumonía es la principal complicación de las IRAS, responsable de un número significativo de muertes.
Los factores predisponentes más importantes se relacionan con exposición ambiental, datos individuales y sociales:
¿Cuáles son los factores que las causan?
Ambientales
acción ambiental dentro o fuera del hogar.
Tabaquismo pasivo.
Deficiente ventilación de la vivienda.
Cambios bruscos de temperatura.
Asistencia a lugares de concentración o públicos.
Contacto con personas enfermas de IRA.
Individuales
Edad. La frecuencia y gravedad son mayores en menores de un año.
Bajo peso al nacimiento.
Ausencia de lactancia materna.
Desnutrición.
Infecciones previas.
Esquema incompleto de vacunación.
Carencia de vitamina A.
Sociales
Hacinamiento.
Piso de tierra en la vivienda.
Agentes causales de las IRA
En los menores de 5 años, el 95% de los casos de IRA son de origen viral, a las complicaciones otitis media y neumonía se agrega la etiología bacteriana.
El asma es una enfermedad del aparato
respiratorio.
El aparato respiratorio está
formado por las fosas nasales, la faringe, la laringe, la
tráquea, los bronquios principales y los pulmones y es un
conjunto de órganos cuya función es conducir el gas
necesario para vivir (oxígeno) hasta la sangre y eliminar
al exterior del cuerpo el gas nocivo (anhídrido
carbónico) producido por cada célula del
organismo.
En la inspiración, el aire entra por la
nariz y llega a los pulmones atravesando las grandes vías
aéreas que los comunican. Dentro de los pulmones, el aire
circula por los bronquios, conductos en forma de tubos que
se dividen sucesivamente y se hacen cada vez más
estrechos, los bronquiolos y finalmente llega a los
alvéolos pulmonares, fondos de saco a modo de
globos diminutos donde se produce el intercambio de los gases
respiratorios. En el pulmón, el oxígeno del aire
pasa desde los alvéolos hasta los glóbulos
rojos de la sangre para ser transportado a todas las
células del cuerpo y el anhídrido carbónico
disuelto en la sangre difunde en sentido contrario hacia los
alvéolos para ser expulsado al exterior durante la
espiración. Los pulmones están formados por
un tejido muy elástico, lo cual permite que el aire entre
y salga de su interior con los movimientos respiratorios
producidos gracias a la acción del diafragma
(músculo localizado entre el tórax y el abdomen) y
del resto de la musculatura respiratoria torácica. El
asma es una enfermedad de los bronquios o vías
aéreas situadas dentro de los pulmones.
La bronquitis, es una inflamación de las
vías aéreas bajas. Sucede cuando los bronquios,
situados entre los pulmones, se inflaman a causa de una
infección o por alguna otra causa. Según su
duración y etiología, se distingue entre bronquitis
aguda, de corta duración, y bronquitis crónica, de
larga duración y con recidivas frecuentes. Sintomatología
Los síntomas incluyen:
Tos con mucosidad, a veces sanguinolenta. Si el moco
de la bronquitis es verde amarillento y va acompañada
de fiebre, lo más probable es que haya
infección bacteriana.
Inflamación de los bronquios (ramificaciones
de las vías aéreas entre la tráquea y
los pulmones)
Inflamación (edema) de las paredes
bronquiales.
Obstrucción de los alveolos.
Pitidos o sibilancias.
Burbujeo (referido al efecto sonoro que se aprecia
cuando se ausculta al paciente con un
estetoscopio)
Dificultad respiratoria.
Malestar general
En la bronquitis crónica, también pueden
presentarse los siguientes síntomas:
Inflamación de tobillos, pies y
piernas.
Coloración azulada de los labios provocados
por los bajos niveles de oxígeno en sangre.
Propensión a sufrir infecciones respiratorias
—como resfriados y gripe—.
La otitis es la inflamación del
oído. Según su localización anatómica
se clasifican en otitis externa y otitis
media.
La 'otitis externa' es la
inflamación del conducto auditivo externo (CAE), debida
generalmente a una causa infecciosa. La otitis externa de origen
bacteriano se divide en cuatro tipos:
OE aguda circunscrita o forúnculo del
conducto auditivo externo
OE aguda difusa
OE crónica
OE invasiva o maligna
La 'otitis media agudase divide de
forma práctica en Otitis media aguda no supurada y
Otitis media aguda supurada, ambas son distintas fases de
la misma enfermedad.
La otitis media crónica se divide de forma
práctica en Otitis media crónica simple y
Otitis media crónica colesteatomatosa.
La mala evolución de una otitis media puede
producir progresión de la
inflamación/infección hacia otros cuadros
clínicos severos: Laberintitis, mastoiditis,
parálisis facial, abscesos cerebrales y
meningitis.
Causas
La causa más importante de la otitis media es la
disfunción tubárica o el mal funcionamiento de la
trompa de Eustaquio, que es el conducto que comunica el
oído medio con la rinofaringe. Otras posibles causas son
la infección de la vía respiratoria alta, problemas
alérgicos y trastornos de la función ciliar del
epitelio respiratorio de la vía respiratoria alta. El
deficiente funcionamiento de la trompa de Eustaquio muchas veces
está relacionado con su obstrucción, que puede ser
por motivos intrínsecos o extrínsecos.
Habitualmente los motivos intrínsecos se deben a la
inflamación de la mucosa de la trompa de Eustaquio por un
problema infeccioso o alérgico. La obstrucción
extrínseca, habitualmente de causa mecánica, es
producida por una hipertrofia adenoidea
(vegetaciones).
Los gérmenes que se detectan con más
frecuencia en la otitis media aguda, son el Streptococcus
pneumoniae, el Haemophylus influenzae y con menor frecuencia la
Bramanella catarralis, el Streptococcus del grupo A y el
Staphylococcus aureus. Además de las bacterias,
también juegan un papel muy importante en la patogenia de
la otitis media aguda los virus, siendo los más
frecuentemente implicados el virus respiratorio sincitial, el
virus influenzae, el virus parainfluenzae, adenovirus, rinovirus
y enterovirus.
Síntomas de Otitis
En la forma aguda de la enfermedad existe dolor de
oído (otalgia), fiebre, tinnitus e irritabilidad. Con
menos frecuencia se puede presentar otorrea (supuración),
vértigo y más raramente parálisis facial. En
la otitis media crónica con efusión, la
pérdida de audición puede ser el único
síntoma.
La otitis media es una de las enfermedades más
frecuentes de la infancia y una de las causas de pérdida
de audición en los niños. Aproximadamente el 70% de
los niños han tenido algún episodio de otitis
media. La otitis media afecta a todos los grupos de edad pero es
más frecuente en el período de edad comprendido
entre los 0 y los 7 años. A partir de esta edad la
incidencia disminuye.
Desde el punto de vista epidemiológico se han
descrito distintos factores relacionados con una mayor incidencia
de otitis media durante los meses de otoño e invierno.
Asimismo, es más frecuente en los niños que acuden
a centros escolares o que presentan alteraciones
anatómicas en el área rinofaríngea como el
paladar hendido o que padecen inmunodeficiencias
congénitas adquiridas.
Tipos de Otitis
Otitis media aguda : Su causa más
frecuente es el germen Streptococcus pneumoniae. Otros
gérmenes que pueden estar implicados son: Haemophilus
influenza, Moraxella catarrhalis. Se precede normalmente de
una infección de vías aéreas altas
durante varios días. Aparece súbitamente
otalgia con fiebre, malestar general y pérdida de
audición.En lactantes los síntomas se pueden
ver limitados a irritabilidad, diarrea, vómitos o
malestar general. El empleo de bastoncillos de uso
domiciliario o instrumentos como agujas romas empujan con
frecuencia la cara más al interior del conducto
auditivo además de aumentar la posibilidad de
traumatismo. Puede ser útil irrigar suavemente con
suero con una jeringa el conducto auditivo y el empleo de
productos de reblandecimiento del cerumen. El tratamiento
consta de antibióticos por vía oral. De
elección la Amoxicilina. En niños que han sido
tratados recientemente con Amoxicilina o que viven en
áreas con una incidencia elevada de resistencias
producidas por betalactamasas sería de elección
el amoxicilina clavulánico o una cefalosporina de
segunda generación.